¿Sabías que tu alto nivel de estrés y tu baja autoestima están relacionados?

 

No sé si te habías dado cuenta, pero…

 

“Tu problema de estrés tiene su origen en tu baja autoestima.

Y, viceversa, también:

Tu problema de autoestima, tiene su origen en tus altos niveles de estrés.

ES DECIR: TU ALTO NIVEL DE ESTRÉS Y TU BAJA AUTOESTIMA SE RETRO-ALIMENTAN MUTUAMENTE

Y, mientras no hagas para cambiarlo, lamento decirte que…

…ESO SEGUIRÁ SIENDO ASÍ SIEMPRE…”

 

Si estás aquí ahora leyendo esto, posiblemente sea porque tu nivel de estrés ha llegado a tal límite que has tocado fondo y te has dado cuenta de que está afectando demasiado a tu vida y que necesitas ayuda para afrontarlo, porque no puedes seguir con este agobio continuo.

O, tal vez, resulte que tu autoestima ha llegado a unos límites verdaderamente dolorosos para ti, hasta tal punto de que ya no puedes más y, por fin, has sentido que necesitabas hacer algo al respecto y te has decidido a cambiarlo, porque quieres dejar de sentirte tan mal contigo misma, tan incapaz, tan inútil y tan poco valiosa e indigna de Amor.

En cualquier caso, sea la tuya una u otra situación, ¡enhorabuena!, porque, aunque no te lo creas, ese es el paso más importante de todos: darnos cuenta de nuestra situación, aceptar que estamos en ella y querer hacer algo para cambiarla.

Créeme, sin este primer paso, nada más es posible. ¡Pero tú ya lo has dado!

Para ayudarte en ese cambio es para lo que estoy aquí.

Como te comento en la frase que encabeza este texto, sé, estoy segura, de que tu problema de estrés está provocado por tu baja autoestima.

¿Y por qué lo sé?

Pues, porque yo también he estado ahí donde estás tú ahora.

Yo también lo he vivido y también me he sentido igual que tú, por lo que sé, perfectamente, por lo que estás pasando y cómo te estás sintiendo ahora mismo.

Es una sensación horrible que desestructura toda tu vida y que te hace sentirte profundamente infeliz, ¿verdad?

  • Andas todo el día corriendo apagando fuegos, y acabas cada día exhausta, frustrada, agotada y sin ánimos, ni energía para nada. Y eso, evidentemente, hace que te sientas muy poco útil y valiosa y tu autoestima cae en picado.

 

  • Tienes tantas cosas que hacer y que resolver que te faltan horas del día para dar abasto y atender a todo lo que necesitas atender, por lo que lo haces todo deprisa y corriendo de mala manera. Y, como sientes que no llegas a todo, que está mal hecho y que no lo haces como deberías, también afecta a tu autoestima negativamente.

 

  • Por mucho que corras y hagas, no avanzas, y siempre hay más y más por hacer que se va acumulando. No has terminado con algo, que ya tienes nuevos frentes abiertos. (Me recuerda a mi cesto de la ropa sucia… ¡nunca le veo el fondo!…jajaja). Ahora en serio, es como una barca haciendo agua con un enorme agujero en el fondo. Por mucha agua que achiques, siempre entra mucha más, más rápidamente de lo que puedes vaciarla. Y, lo más terrible de todo es que sabes que no podrás aguantar mucho más tiempo así y que estás a punto de hundirte. Y, claro, eso significa que nunca encuentras tiempo para ti, para tus necesidades, para tus deseos. Tú no cuentas para nada y tu vida parece que no existe. Y eso es una bomba de relojería para tu autoestima.

 

  • Y al revés también es así: como tu autoestima es tan baja y te valoras tan poco, tienes mucho miedo de decir que NO, porque te da pavor que te rechacen, por lo que te cargas de obligaciones y de tareas que no te corresponden y que, en realidad, no quieres hacer. Y eso estresa muchísimo.

 

  • También, necesitas que todo lo que hagas sea perfecto, para no defraudar a nadie, por lo que alargas tus tareas y las repites una y otra vez, porque nunca terminan de estar del todo bien. Y claro, se te acumulan, no tienes tiempo para todo y… adivina… Exacto: más estrés.

 

  • Como no te quieres, te has olvidado de ti, no te cuidas nada y ya no te dedicas nunca a lo que te gusta y te hace feliz, porque no encuentras ni un minuto libre y, si lo tienes, estás tan cansada que no sirves para nada y eres absolutamente incapaz de disfrutarlo. O, si por casualidad encuentras algún rato libre, no puedes dedicártelo a ti misma, porque te sientes muy culpable y egoísta, si piensas en ti primero, teniendo tanto pendiente por hacer y por terminar. Y eso, también te genera mucho estrés.

 

Lo sé: es una horrible sensación de “no tener vida”. Es como si tú no existieras, como si no contaras para nada.

No vives tu vida, sino que la vida te vive a ti. O, quizás, te sientas como si estuvieras viviendo la vida de otros, dedicándote solo a lo que otros quieren y no a lo que, verdaderamente, quieres tú.

Haces lo que otros quieren que hagas, lo que se espera de ti, lo que “te toca” hacer, pero, no lo que tú quieres de verdad.

Aunque, a estas alturas, seguramente, ya ni siquiera sabes lo que quieres tú, porque hace años que no atiendes a tus verdaderos deseos y necesidades.

Te ignoras. Te has olvidado de ti. Vives de espaldas a ti misma. Y eso te deja exhausta, frustrada, triste, enfadada, insatisfecha y tremendamente infeliz.

Los años pasan rápido, tu tiempo se te escapa, como el agua entre los dedos y tú, en lugar de mejorar, cada vez te sientes más infeliz.

Y evidentemente, esta situación afecta muchísimo a tu autoestima.

Eres incapaz de llegar a todo, de hacer las cosas con un mínimo grado de calidad, de atender todo lo que tú quieres con confianza y tranquilidad, de sentirte segura con lo que haces. Estás desbordada.

Y, por si fuera poco, sientes que no atiendes a tus hijos, a tu pareja, a tu familia y a tus amigos como te gustaría, y eso te hace sentir muy culpable.

Los mejores años de la infancia de tus hijos se te escapan y tú te los estás perdiendo por falta de tiempo y de energía. Sé lo doloroso que es eso y la enorme impotencia y la culpa desgarradora que produce.   

Y eso, eleva tus niveles de estrés a límites preocupantes. La ansiedad empieza a rondar en tu vida como un buitre oteando su presa…

Y, como no te atiendes y no te cuidas, comes mal, apenas descansas, no haces ningún ejercicio para ti, ni nada que te guste y te haga disfrutar.

No tienes ocio. No tienes diversión. No tienes tiempo para ti. Y eso hace que cada vez te quieras menos a ti misma.

Pero, es una pescadilla que se muerde la cola: como no te cuidas, no te quieres. Y, como no te quieres, no te cuidas. Y ya no sabes qué fue primero, si el huevo o la gallina. Solo sabes que te sientes fatal y que estás llegando a extremos preocupantes.

 

Te aseguro que vale mucho la pena reencontrase con esa maravillosa mujer que tú ya eres, pero que, por determinadas circunstancias, aún no consigues ver.

 

Eres única. Eres maravillosa. Eres preciosa. Eres una mujer increíble, capaz de conseguir TODO lo que te propongas. Eres absolutamente digna de TODO EL AMOR DEL MUNDO, empezando por el tuyo propio.

Solo que aún no lo crees, porque no puedes verlo y no puedes sentirlo así. Pero, te aseguro que eso puede cambiar.

Puedes aprender a quererte incondicionalmente. Puedes aprender a desactivar ese saboteador interno que te juzga, te critica, te presiona, te exige y te hace sentir tan culpable y tan mal y, en cambio, valorarte, apoyarte, comprenderte, cuidarte y ponerte a tu favor siempre, en cualquier situación o circunstancia.

 

Puedes convertirte en TU MEJOR AMIGA.

 

  • Puedes aprender a dejar de estar continuamente pensando en todo lo que tienes que hacer, todo lo que te falta para terminar, todo lo malo que te pasará si no sigues haciendo más y más y cumpliendo con lo que se espera de ti.

 

  • Puedes elegir qué quieres hacer y qué no y decidir vivir de acuerdo contigo, con lo que deseas y necesitas de verdad, sin sentirte culpable, ni egoísta.

 

  • Puedes aprender a soltar y dejar ir esos recuerdos dolorosos y esas experiencias del pasado que te hacen sufrir tanto y te ponen tan triste.

 

  • Puedes aprender a traer paz, calma y serenidad a tu vida y a sentirte feliz en tu piel y en tu cuerpo en cualquier circunstancia.

 

Yo lo he hecho antes que tú y te aseguro que tú también puedes hacerlo, si te lo propones.

¿Quieres acompañarme y ver como es así?

He descubierto que el mindfulness, además de ayudarte a minimizar tu estrés y, por lo tanto, a mejorar tu autoestima, también es la vía más directa para conectar contigo y con tus verdaderas necesidades de una manera más profunda y transformadora.

 

“Puedes darte cuenta de cómo te tratas a ti misma y aprender a aceptar tu cuerpo y tus emociones.

Puedes llegar hasta el centro de ti misma y transformarte por completo en una mujer absolutamente enamorada de ti misma”

 

Y yo quiero poner este descubrimiento en tus manos, para que puedas conseguirlo.

¿Te imaginas cómo sería tu vida, si realizas ese increíble cambio?

El próximo 1 de mayo, coincidiendo con mi cumpleaños y mi cumple-blog, te desvelaré mi solución definitiva a tu problema de estrés y de autoestima.

Es un dos por uno que no encontrarás en ningún otro lugar, porque, programas anti-estrés hay muchos, y programas para mejorar la autoestima también hay muchos.

Pero, programas que lleguen al corazón de tu Amor por ti misma atravesando tu estrés, y que utilicen el mindfulness para llegar a lo más profundo, íntimo y esencial de ti, para transformarte por completo, solo hay uno. Y te aseguro que te va a encantar. 🙂

Estoy deseando mostrártelo, porque te puedo garantizar que con él te vas a enamorar profundamente de ti misma.

Vas a traer calma y paz a tu vida, y te vas a convertir en TU MEJOR AMIGA.

Permanece muy atenta, porque ya queda muy poco. ¡Y voy a venir tan cargada de regalos, que va a parecer que el cumpleaños es el tuyo! 😉

Te aseguro que ningún programa de belleza, ni el mejor estilista del mundo van a conseguir el milagro tan increíble de que puedas verte y sentirte absolutamente adorable. Una mujer impresionante, por dentro y por fuera.

Descubriremos juntas a esa mujer de rompe y rasga que se oculta bajo tu piel en lo más profundo de ti.

Aunque aun no lo creas, te aseguro que está ahí. Yo lo sé y, muy pronto, tú también lo sabrás.

¿Te lo vas a perder?

Y ahora, por favor, cuéntame en los comentarios qué te parece mi propuesta y qué te gustaría encontrar en ella, a ver si he acertado… aunque, yo creo que sí… 😉

Y, claro, si conoces a alguien que esté sufriendo mucho por sus altos niveles de estrés y su baja autoestima, no te olvides de compartir este artículo.

¡Cuantas más mujeres serenas, fuertes y hermosas seamos, mejor para el mundo!

¡Nos vemos muy pronto por aquí otra vez!

Yo voy a seguir ultimando los detalles de mi lanzamiento, para que todo sea como te mereces 🙂

Un abrazo enorme con todo mi AMOR.

¡Verás que pronto te lo das tú también! ¡Qué ganas y qué emoción!