¡Hola! ¿Cómo estás?

Hoy quiero hablarte de Felicidad y, para ello, quiero hacerte una pregunta… Pero, estoy segurísima de que sé la respuesta. Y no es porque sea adivina (que también… 😉 jajaja), sino porque ese es un tema en el que TODOS estamos de acuerdo, sin excepción.

Ahí va la pregunta…

¿QUIERES SER MÁS FELIZ?

 

¿A que dices que sin dudarlo ni un segundo? ¡Pues claro! Si hay algo que preocupa especialmente al ser humano, sea cual sea su edad, origen, sexo, raza, cultura o creencia, es precisamente el tema de la FELICIDAD.

«TODOS queremos ser más felices y, aunque definir lo que es la FELICIDAD es a menudo complicado, todos sabemos cuándo somos felices y cuándo no».

 

Y como ese es un tema tan importante, dentro de la Psicología Positiva se han realizado numerosos estudios para averiguar qué nos hace felices y qué podemos hacer para incrementar nuestro nivel de Felicidad.

Porque, por si no lo sabías, puedes hacer muchísimo para ser más feliz. Y eso no me lo he inventado yo, ¿eh? Hay numerosos estudios que avalan y confirman esta afirmación.

Uno de esos estudios, quizás el más conocido, es el que realizó Sonja Lyubomirsky, licenciada en Psicología por la Universidad de Harvard, doctora en Psicología Social por la Universidad de Stanford, profesora de la Universidad de California en Riverside y autora del libro «La ciencia de la Felicidad: un método probado para conseguir el bienestar», Barcelona, Ediciones Urano 2008.

En esta obra, que te recomiendo muchísimo, publica sus resultados y conclusiones tras más de 20 años de estudios, y ¡te aseguro que no tienen desperdicio!

Una de las cosas más sorprendentes que se han descubierto tras muchos años de investigación es que, todos creemos saber qué nos haría más felices, pero, en realidad, la mayoría de las veces nos equivocamos.

¿Que no te lo crees? ¡Pues voy a demostrártelo ahora mismo!

A ver, si te pregunto: ¿Qué te haría más feliz? estoy convencida de que me dirás cosas como: tener más dinero, cambiar de trabajo, tener una casa más grande, tener un hijo, encontrar pareja, perder peso, conseguir un ascenso, comprarme un coche nuevo, vivir en el campo, o en la playa, que me toque la lotería…. ¿A que sí???

Pues lamento decirte que eso, sólo incrementaría tu nivel de Felicidad en un mísero 10% y, además, pasados unos meses, tras la euforia inicial, con toda seguridad volverías a sentirte igual de feliz que antes de conseguirlo.

 

¿De qué depende nuestra Felicidad?

 

Por resumirlo mucho, nuestro nivel de felicidad depende:

  • En un 50% de nuestra genética y personalidad. Ese sería nuestro nivel base de felicidad que es innato y no se puede cambiar.
  • En un 10% de causas externas o circunstanciales. Es decir, el dinero, el coche, el novio, la lotería o lo que la mayoría diría que le hace más feliz.  Y, además, pasada la euforia inicial, tras unos meses, nuestro nivel de Felicidad volvería a su nivel base.
  • Pero, ¡ATENCIÓN!, y eso es lo mejor: un amplísimo 40% depende de nuestra actitud y nuestra motivación. Es decir que, si nos lo proponemos, podemos incrementar nuestro nivel de Felicidad en un 40%, ¡nada menos!

 

Sí, ya sé… Y ahora me preguntarás, ¿¿pero cómo?? Pues, no te preocupes, porque, ¡ahora mismito te lo voy a contar!

 

Las actividades para la Felicidad:

 

Hay 12 actividades probadas científicamente, que si las pones en práctica, pueden aumentar significativamente tu nivel de Felicidad.

Son las siguientes:

  1. Expresar gratitud.
  2. Cultivar el optimismo.
  3. Evitar pensar demasiado.
  4. Practicar la amabilidad.
  5. Cuidar las relaciones sociales.
  6. Desarrollar estrategias para afrontar.
  7. Aprender a perdonar.
  8. Fluir más.
  9. Saborear las alegrías de la vida.
  10. Comprometerte con tus objetivos.
  11. Practicar la religión y/o la espiritualidad.
  12. Ocuparte de tu cuerpo.

 

Hoy solo te las voy a enumerar, porque, mi intención es irlas desarrollando en futuros artículos y elaborar con todo ese material un ESPECIAL SOBRE FELICIDAD que estoy segura de que te va a encantar. Pero, no te preocupes, que más adelante tengo una sorpresa para ti… 

Así que, de momento, con tu permiso, lo dejo aquí que hoy quiero contarte alguna otra cosita.

Y ahora, seguramente me preguntarás: ¿Es necesario poner en práctica todas esas actividades? ¿Y qué pasa si alguna no me apetece o no me motiva lo suficiente?

Pues no, no es necesario ponerlas todas en práctica para ser más feliz. Se trataría de que vieras cuáles son las tres o cuatro que más se adecuan a tu forma de ser, que te generan mayor disfrute y con las que te sientes más a gusto, y centrarte en ellas. O también, puedes ir variándolas, según te apetezca o según te vaya mejor.

 

Las claves para la Felicidad:

 

Habría además, 5 claves para favorecer que esas mejoras en Felicidad fueran sostenibles en el tiempo y no disminuyeran por el efecto de la habituación.

Esas 5 claves a la hora de poner en práctica las doce actividades mencionadas anteriormente son:

  1. Generar emociones positivas mientras las realizas.
  2. Elegir los momentos oportunos para ponerlas en práctica y dar variedad a esas actividades.
  3. Rodearnos de apoyo social al realizarlas.
  4. Dedicarles a esas actividades esfuerzo y compromiso.
  5. Hacer que esas actividades se conviertan en un hábito.

 

Como todo lo que te acabo de contar da para muchísimo, no te preocupes, que, más adelante, en este mismo blog, te iré comentando más cosas al respecto.

Porque hoy, antes de irme, me gustaría compartirte algo…

 

Dos experiencias mías personales relacionadas con la Felicidad:

 

1 La primera, es una que me conmueve mucho:

 

Hace unos años, cuando todavía era empleada de Iberia en el Aeropuerto de Ibiza, con motivo de la fusión de Iberia con British Airways, tuve la enorme suerte de ganar en un sorteo unos billetes de British Airways para volar a cualquier lugar del mundo, cuando yo quisiera, con quien yo quisiera.

Como no era un buen momento personal para mí, estuve a punto de dejar perder ese inesperado regalo. Pero, en el último momento, pensé que podía darle un uso solidario y empleé esos billetes en colaborar con una Asociación que trabajaba en una zona remota de Kenia, ayudando a que los niños masai más pequeños pudieran ir a la escuela y tuvieran un plato de comida caliente al día, en lugar de malgastar su niñez cuidando las cabras o vacas de los más ricos, a la intemperie y en unas condiciones inhumanas hasta para un adulto.

Yo anteriormente había estado en Costa Rica y Guatemala, pero, jamás había visto la extrema pobreza y precariedad que vi allí.

Para que puedas entenderlo, solo te cuento que los de la ONG realizábamos una sola comida al día, por la noche, al llegar a nuestro hotel (por llamarle hotel…), para que los que estaban allí no nos vieran comer, ¡porque ellos no tenían apenas nada y no podían hacerlo!

Te aseguro que se me quitó el hambre de golpe y que no lo pasé mal por ese motivo. Es más, hasta me sentía culpable, cuando me ponían aquel plato de comida delante, cuando tantos allí no podían comer esa cantidad, ni siquiera en toda una semana.

El hambre, la miseria y la enfermedad se intuía con toda crudeza en aquellos ojos infantiles que me conmovían hasta el alma. ¡Aquellos niños podían ser mis hijos! Y la única, cruel e injusta diferencia entre ellos y mis hijos era que, por desgracia, ellos habían tenido la inmensa mala suerte de haber nacido en la cara más fea del mundo.

Solo de recordarlo, me emociono hasta las lágrimas. Te confieso que yo, después de aquel viaje, jamás volví a ser la misma.

Y ahora tú me preguntarás, ¿y qué tiene que ver eso con la Felicidad?

¡Pues muchísimo!  Porque para mí, aquel viaje fue una bofetada tremenda de la vida en toda mi cara.

¡Somos unos privilegiados! ¡Somos unos malcriados que nos quejamos de tonterías! ¡Tenemos una suerte INMENSA y no nos damos cuenta!

Le damos valor a cosas que no la tienen en absoluto y, en cambio, no sabemos valorar lo que de verdad importa.

En esta sociedad enferma en la que vivimos, a menudo lo que más nos importa es el último modelo de móvil o de vídeo-juego o de coche que ha salido al mercado, qué modelito o qué maquillaje ponernos para estar impresionantes, o cómo conseguir ser los mejores en todo y que los demás nos tenga envidia. Tener más y más, y aparentar lo que no somos, es lo más importante. ¡Y tenemos tantísimo que ni siquiera lo valoramos! ¿No es muy triste?

Pues yo, en una aldeíta remota de Kenia, tan pequeñita e insignificante que ni siquiera sale en los mapas, aprendí que ser útil, ayudar, y dar lo mejor de ti a los demás, no tiene precio. Que la solidaridad, la amistad, la familia, el cariño, la generosidad, es lo que tiene valor de verdad. Y que todo eso es la verdadera y única esencia de la Felicidad.

Así que, cuando vayas a quejarte por un «problema del primer mundo», párate a pensar lo privilegiada que eres y la suerte que tienes, y decide qué puedes hacer para hacer más felices a los demás, y verás como, automáticamente, te sientes tú también más feliz.

 

Como muy bien dice el Dalai Lama:

 

«Si quieres que otros sean FELICES, practica la COMPASIÓN.

Si quieres SER FELIZ TÚ, practica la COMPASIÓN»

 

Y, como sé que la palabra Compasión puede generar malentendidos, te explico AQUÍ cuál es el significado de esa palabra para el Dalai Lama, (que yo, por supuesto, comparto), para que no te quede ninguna duda.

 

2 La segunda experiencia que quería compartir contigo, viene con un regalo 😉 :

 

Hace unos años, tuve el enorme privilegio de ser invitada por la Asociación Espai Dones de Formentera para dar una conferencia precisamente sobre Felicidad. 

Por ese motivo, y con el objetivo de poder compartir con los asistentes toda la información que expuse en la conferencia, elaboré una presentación muy detallada en la que hablaba de todo lo que te he comentado en la primera parte de este artículo.

¿Recuerdas cuando te decía más arriba que tenía una sorpresa para ti…? Pues es esta:

Quiero hacerte un regalo para que aprendas a ser más feliz, así que hoy quiero compartir contigo la presentación que elaboré en aquella ocasión, para que tengas más información sobre qué puedes hacer para ser más feliz.

 

La puedes descargar AQUÍ

 

¡Espero que te guste mucho! Como verás, tiene muchísma información, pero es porque quería que los asistentes a mi conferencia pudieran llevarse todas las claves de lo que hablé. 🙂

Pero, no te preocupes, que, como te he comentado, poco a poco iré desvelándote todo lo que te comento en ella.

Bueno, pues por hoy ya está.

Solo falta que me cuentes tú qué te hace más feliz y qué experiencias has tenido relacionadas con la Felicidad.

¡Estaré encantadísima de que las compartas con todos en los comentarios y que podamos charlar mucho sobre Felicidad! 

 

Y, como siempre te pido, ¡si te ha gustado este artículo, por favor, compártelo! Así más personas podrán beneficiarse de él y sentirse más felices 🙂

 

¡¡Gracias, de corazón por estar al otro lado!! ¡Es algo que también me hace muuuuy feliz! 😀

Hasta pronto.

Un abrazo enorme

Logo-Ana-Costa